Muchas veces los adultos estamos concentrados en nuestras propias formas de hacer las cosas y creemos que tenemos las respuestas para todo. Cuando se trata de productividad, procrastinamos leyendo artículos sobre el tema, llenamos nuestro celular con aplicaciones y cargamos una agenda que nunca usamos. ¡Quién diría que los niños podrían tener tantas lecciones que darnos!

Muchos tienden a creer que los niños solo reciben información de los adultos, pero más bien, encontramos que en su inocencia y energía tiene también algo que enseñarnos a nosotros.  Aquí queremos compartirles 6 lecciones que ellos nos dan acerca de la productividad y cómo debemos aplicarlas a nuestras vidas.

Dormir es una prioridad

Tendemos a pensar que los niños duermen demasiado, pero en realidad ellos, al escuchar sus cuerpos, saben cuándo necesitan descansar y el tiempo ideal para ello. Para los adultos, en cambio, la conexión con el cuerpo cada vez se va haciendo más lejana, ¡es hora de volver a reconectar!

Practicar lo es todo

Puedes pensar que lo de los niños es pura obstinación, pero sí que saben lo que es perseverancia. Cuando aprenden algo, lo repiten tantas veces como pueden hasta que lo dominan, y los adultos, ¿por qué nos damos por vencidos tan fácilmente?

Saber cuándo detenerse

Los niños saben muy bien que, si se encuentran frente a una limitación en alguna actividad o práctica, o incluso si se sienten cansados de tanto intentarlo, ¡es hora de parar y distraerse con otra cosa! Si bien son perseverantes en la práctica, también respetan sus limitaciones, ¡eso es algo que los adultos deberíamos aprender a hacer!

Reír

La risa es un elemento importante, no solo por la cantidad de hormonas que se encienden en tu cerebro, sino también porque a través del humor puedes explorar otras formas de entender las cosas. Así que relájate, búscate una buena película de comedia y mira los resultados.

Disfrutar las cosas pequeñas

Esta sin duda es una lección para toda la vida y, sin embargo, “disfrutar de las cosas pequeñas”uno de los consejos más difíciles a seguir para un adulto. ¿Qué tan difícil para ti es poder apreciar la lluvia, la naturaleza, la comida, etc.?

Hablar sobre nuestros deseos

En un mundo competitivo que exige cada vez más cosas de nosotros, muchas veces olvidamos que nuestros sueños pueden hacerse realidad y no debemos temer conversarlos con otros. Además, este es un buen ejercicio para poder poner en palabras todos esos deseos que tenemos.

 

Fuente: Art + Magazine