La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y requiere de un buen cuidado para que se mantenga sana. La exfoliación debe ser parte importante de nuestra limpieza semanal. Al limpiar las células muertas de la superficie, permitimos que la piel respire mejor y, asimismo, que se vea saludable y fuerte. ¡Los resultados se observan de inmediato!

Pero, de seguro la exfoliación de rostro ya es parte de tu rutina, aunque si no lo es, te recomendamos empezar de inmediato, haciéndolo 1 vez por semana. Mas ahora, aquí queremos recomendarte sobre el cuidado de la piel del resto del cuerpo puesto que suele ser dejada de lado. Si a diario la hidratas con cremas o aceites, no puedes olvidar que hay otros pasos que te ayudarán a hacer que luzca un buen tono.

Lo primero que tienes que saber es que no puedes usar el mismo exfoliante para rostro y cuerpo. La piel del rostro es mucho más delicada y requiere de ingredientes que no vayan a lastimarla, además de que debes considerar que cada piel es distinta, por lo que lo mejor es encontrar un dermatólogo que te haga una evaluación y de acuerdo a eso te recomiende lo mejor para ti.

Por otro lado, la exfoliación del resto del cuerpo te permite más libertades puesto que es más resistente. Es por ello que, aquí queremos darte una receta sencilla y con ingredientes fáciles de encontrar en tu cocina.

Lo que necesitarás:

Café pasado seco

Chocolate en polvo al 100%

Aceite de coco

Procedimiento:

Una vez que te tomaste tu taza de café en la mañana, puedes reservar los restos y ponerlos al sol para que se sequen. Al siguiente día ya puedes usarlos. Agrega el chocolate de manera generosa, mezcla bien. Al final añade poco a poco el aceite de coco hasta que obtengas una pasta homogénea. Reserva la mezcla en un envase de vidrio. Úsala dos veces a la semana en todo el cuerpo, evitando cuello y rostro.

 

El olor de este exfoliante de seguro te encantará, ¡intenta no comértelo! 😉